Eres la persona que crees ser. Lo que tú crees acerca de ti mismo determina tu persona, lo que puedes lograr y lo que no. Para lograr grandes cosas en la vida no necesitas que los demás crean en ti, lo que necesitas es creer en ti mismo. Aquello que tú te veas capaz de lograr, podrás lograrlo.
Eres un ser valioso y especial, si puedes imaginarlo puedes lograrlo.
El concepto que tienes de ti da forma a cómo reaccionas ante cada circunstancia que se te presenta, ya sea una pequeñez o algo realmente grave. ¿Te has fijado que ante una misma circunstancia las personas reaccionan de mil formas diferentes? Eso es porque no son las cosas externas las que determinan cómo va a desenvolverse una situación, sino lo que cada persona lleva en su interior.
¿A dónde quiero ir a parar? A que dediques unos minutos a pensar en ti y en el concepto que tienes de ti. Luego piensa en la persona que deseas llegar a ser. ¡Si puedes imaginarlo, puedes conseguirlo! El mundo entero puede pensar que tú no llegarás lejos, que no superarás un problema, que siempre vivirás en el mismo ambiente, que estás destinado a vivir de cierta manera… pero lo único que cuenta es si tú te lo crees o no.
Muchas veces culpamos a nuestras familias, nuestro entorno y las circunstancias que nos rodean. Pensamos que todas esas cosas han dado forma a lo que somos y que es definitivo. ¡Por supuesto que todo eso te condiciona y te influye, pero no tienen la última palabra sobre ti!¡Tú tienes la última palabra!
Hay personas que estaban muy abajo y que han llegado a volar lejos. Lo consiguieron porque creyeron que podían conseguirlo
No lo consigues cuando, por el camino, dejas de creer. Guarda tu corazón para que nadie te robe la fe, para que ninguna palabra envenenada destruya tu determinación, para que ninguna opinión te corte las alas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario